El magnífico Barrio Judío de Budapest: una zona vibrante del centro de la ciudad

El Barrio Judío de Budapest es un lugar que vale la pena visitar, un área del centro que nos cuenta sobre historia, arquitectura y cultura.

El Barrio Judío de Budapest es una de las partes más vibrantes de la ciudad, donde te esperan fascinantes atracciones.

El magnífico Barrio Judío de Budapest: una zona vibrante del centro de la ciudad

El Barrio Judío de Budapest es un lugar que vale la pena visitar, un área del centro que nos cuenta sobre historia, arquitectura y cultura.

El Barrio Judío de Budapest es bastante grande. Se encuentra en la parte interior del distrito VII de Budapest, entre la calle Dohány, el bulevar Erzsébet, la calle Király y el bulevar Károly, no te lo puedes perder. Es una de las partes más vibrantes de la ciudad, donde te esperan fascinantes atracciones.

La historia del Barrio Judío de Budapest

Esta parte particular de la ciudad central húngara fue una vez un paraíso para los judíos húngaros. Llegaron en el siglo XVIII y crearon un distrito vibrante. Sin embargo, un período oscuro nubló el país, el Holocausto. Durante la II Guerra Mundial en toda Europa, los judíos, y aquellos que diferían de la norma del régimen nazi, fueron secuestrados en campos de concentración. Las evacuaciones forzadas fueron verdaderas tragedias.

En las grandes ciudades, como Budapest, se crearon guetos, que funcionaron como prisiones donde la gente vivía en condiciones de pobreza entre muros y ser libres era solo un sueño para ellos. Finalmente, en enero de 1945, el ejército soviético liberó el gueto. Hoy en día, sólo los restos de las murallas en el Barrio Judío y las estatuas del memorial preservan este recuerdo. Es imprescindible visitar esa zona. No solo para saber más sobre su historia, sino para descubrir la belleza del distrito, que ahora ya ha vuelto a florecer.

Sinagoga de la calle Dohány

La Gran Sinagoga está ubicada en la calle Dohány y es la sinagoga más grande de Europa, oficialmente la segunda más grande del mundo. El sitio religioso sirve como sede de varios festivales; así como con frecuencia se tocan conciertos de órgano dentro de sus paredes.
Por lo general, un órgano no tiene cabida en una sinagoga. Los judíos no pueden tocarlo en Shabbat, por eso se les ocurrió una idea creativa: el coro y el órgano separados físicamente de la parte sacra de la sinagoga. La música entra al templo «desde fuera».

Dentro de la Sinagoga, se encuentra el Parque Conmemorativo Raoul Wallenberg y el Árbol Conmemorativo Emmanuel. Las hermosas hojas del sauce llorón de metal tienen escrito los nombres de los mártires judíos que fallecieron en el Holocausto húngaro. Hay unas 30.000 hojas en el árbol, casi todas llevan escrito un nombre. Fue la creación de un actor famoso, Tony Curtis.

Hay un jardín que da lugar al lugar de entierro de casi 2.600 judíos que perecieron en el Holocausto. Este cementerio es único porque generalmente una sinagoga no puede servir como un lugar de entierro, pero fue necesario durante la II Guerra Mundial que las personas enterraran a sus seres queridos allí. La Sinagoga también alberga un museo donde presentan la historia y los recuerdos tangibles de los judíos húngaros.

Hoy, la Sinagoga de la calle Dohány recibe visitantes entre semana y está cerrada los sábados y las festividades judías. El horario de entrada puede variar, chequéalo antes de visitarlo.

Estatua de Teodoro Herzl

Junto a la Sinagoga de la calle Dohány, hay una pequeña obra de arte, una estatua de Kolodko. Este artista húngaro-ucraniano es famoso por sus pequeñas obras maestras por toda la ciudad. Puedes encontrar una versión en miniatura de Theodore Herzl con su bicicleta, vale la pena echarle un vistazo.
Fragmento del muro del gueto judío

Como ya lo había comentado antes todavía hay fragmentos del antiguo Muro del Gueto. Uno está bajo el número 15 de la calle Király, en el patio de un edificio de apartamentos privados, por lo que no siempre es accesible.

Hay otro en la calle Dohány accesible todo el tiempo. Los visitantes pueden encontrar un mapa en la pared que muestra el contorno del gueto judío. Mientras exploras el área, de igual forma puedes absorber lo que cuentan las calles sobre el pasado.

Monumento a Carl Lutz

La vida bulle dentro del distrito. Si estás allí, merece la pena caminar hacia la calle Dob que no está tan lejos de la Sinagoga de la calle Dohány y te encontrarás con el Monumento de Carl Lutz. Hay una estatua impresionante que representa a Carl Lutz, el diplomático suizo que salvó a muchos, alrededor de 62 mil judíos durante el Holocausto.

Pubs en ruinas y restaurantes

El Barrio Judío está lleno de vida y alberga varios pubs y restaurantes. La zona es famosa por sus bares en ruinas, que se encuentran allí: el Szimpla Kert con sus paredes garabateadas y muebles bohemios, el simpático Kőleves, el Kisüzem que también tiene un ambiente cautivador, y una discoteca llamada Instant.

Pero si lo que buscas son deliciosas comidas locales, vale la pena visitar los restaurantes de la zona. De los muchos, cabe destacar el famoso Dobrumba y el Mazel Tov, donde todos pueden encontrar la comida que más les gusta pero, vayas donde vayas, te vas a topar con restaurantes.

Zapatos en la orilla del Danubio

Pero no solo el Barrio Judío contiene recuerdos del Holocausto. Una atracción muy conocida, llamada Zapatos en la orilla del Danubio, también ofrece un memorial para los difuntos. En 2016, fue votada como la segunda mejor escultura pública del mundo. Su creador intelectual es un cineasta, Can Togay.

En la noche del 8 de enero de 1945, 154 personas fueron arrastradas desde el edificio de la embajada sueca hasta las orillas del Danubio. Según un testigo, dijo: «Estábamos parados en la orilla del Danubio frente al agua cuando llegó el socorro». Por suerte, policías armados los liberaron, pero los zapatos de hierro hacen recordar aquellos tiempos inhumanos.

Desde la Sinagoga de la calle Dohány puedes tomar el metro M1 para visitar otros lugares o dar un paseo de 25 minutos para conocer las atracciones del centro. Vale la pena porque mientras caminas puedes maravillarte con las vistas de la ciudad, como la Basílica de San Esteban.

Si quieres visitar Budapest, ¡no dudes en contactarme! ¡Exploremos la ciudad juntos!